domingo, 25 de noviembre de 2012

11 SUELTOS once





      Magdalena penitente*

      Lo que se refleja en el espejo recuerda a la vanidad,

      pero  hay algo quieto, agrado de la luz en el rostro,

       -incluso la mate calavera ante esa luz,  incluso más tenue cuando me distancio de la mesa y tiendo, como todas las diosas convertidas en rasgo infamante, a la sombra, incluso  conociendo la belleza vencida, el disfraz de mi despojo-.

      No se extiende la melancolía enfermando al instante, moviendo al dolor.

      No existe un parpadeo más tranquilo, un deseo más lento  en herir.

      Pensativa,

      pero

      ¿quién no se apena si deja disolver el momento pagano, el momento cercano a la muerte ansiada?

      Descubrir la piel desde los pies, abandonarse a cierta burla que se transforma
      en un regalo.

      Pensativa más que capturada en la fugacidad. Pensativa y serena más que retirándose de su amor.

      Como si el tiempo al fin desistiera del desaliento

      -y una presencia se sentara a mi lado me hablara suavemente…-


domingo, 18 de noviembre de 2012

10 SUELTOS DIEZ


      Dios enfermo *

      Debilitándose.
      Quizá
      ha mordido  un melocotón
      de carne enferma,
      algo casi enemigo pero
      jugoso,
      porque quisiera envenenarse
      con la felicidad,
      con el cordero
      de la felicidad.

      Se curará.
      Quizá
      regrese el lobo al corazón.

      *Caravaggio

domingo, 11 de noviembre de 2012

9 sueltos 9


      Una blandura diferente a la de la seda, cercana al pétalo que va a morir después de apropiarse de la hechicería,

      cercana a los pájaros zancudos del río.  Algo feroz la impulsa a volar y torpemente aletea; cercana a los peces carnívoros que sólo poseen la paciencia de aguardar.

      Distinta a la piedra habitada por un viento antiguo…

      O tal vez sí sea la fragilidad como la piedra, como una niña que puede ser robada, chupada, como el anciano que se rompe la cadera porque el tiempo de montar al caballo de los días es un poniente hambriento.

      Noviembre recobra al dios que aventa.

      Hoy no se preguntará si existe otro divinidad morando en la blandura.

sábado, 3 de noviembre de 2012

8 Sueltos 8




      El joven cantor de Georges de Latour

      Retirándome,
      apartando de los dedos, de la punta del zapato, la iluminación, la rectilínea trayectoria del desvelarse.

      Escucho al aire que no requiere;
      se alumbra desde la voz perfecta, desde el dominio de la llama memorizando notas de reposo hasta el espacio del silencio;

      ahí no existe la batalla, perdura el instante, la balada del instante, su intocable verdad.

      Ahí no existe la batalla,
      apenas otra cosa  que velarse retirándome donde la música no precisa
      del parpadeo, apartando de mi rostro los gestos, la pintura.